En esta ocasión les vengo a recomendar a un poeta con buen sentido del humor, lo cual para mí siempre es un deleite cuando se aprovecha la clásica estructura de la sátira en letras nuevas.

Este es el segundo poemario de Luis Verdejo, que se publica bajo el sello de Textofilia Ediciones, y como todos sabrán, la obra de un autor sólo se vuelve a considerar en un sello editorial si vale mucho la pena continuar una colección de su prosa.

musa negra

En estos poemas existe una preocupación que recorre las inquietudes de Verdejo; en donde se hace presente el miedo y el ego del humano al sentirse semidiós, posible creador, pero más certeramente destructor de vida; en donde se cuestiona el derecho de vivir y matar, que nos tomamos tan a la ligera. Es este mismo miedo de probar el sabor de la inmortalidad con la punta de la lengua lo que alimenta esta injustificación existencial en el poeta.

Como todo escultor, la paciencia para dejar que el arte resalte entre picadas de cincel requiere de precisión y de tiempo, por lo que no podemos culpar al poeta por tomarse cerca de ocho años entre las publicaciones de sus poemarios.

Es ahí, entre lo eterno de nuestras acciones y lo efímero que es cada respirar, donde el poeta encuentra lo verdaderamente humano. Donde la búsqueda del alma inicia.

El potencial humano de ser y deshacer sólo por estar aquí, por quererlo o por necesitarlo, se exhibe muy bien en el poema “Rayos”, que nos describe todo lo que pudo haber sido como poeta, si tan sólo no fuera tan humano.

Junto con otros importantes títulos de poesía y narrativa, este año Textofilia nos demuestra nuevamente su compromiso por darle voz y espacio a las voces más frescas de la literatura.