Nada es siempre, todo es nunca es una obra colectiva del Colectivo Macramé realizada por siete mujeres que se dan a la exhaustiva tarea de desacartonar a la audiencia y hacerla convivir, todo un reto en la dinámica de esta ciudad.

La obra comienza en el vestíbulo del Cine Tonalá, que sirve como restaurante del mismo. Los asistentes son partícipes dejando el papel pasivo del teatro tradicional e incitándola con preguntas filosas: “¿De qué sirve en este mundo remar contra la marea?, ¿De qué nos sirve tener la razón?” Y aclaran : “Hacemos esta obra conscientes de su inutilidad”.

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De manera hilarante el discurso se va mezclando con las respuestas del público, lo que hace a cada función única. ¿Quién espera?¿Quién tiene miedo?¿Cómo desprendernos de ellos? ¿Por qué no hacemos lo que realmente nos gusta o queremos? ¿Nuestras necesidades son deseos?

Una anti-obra que pretende ser espejo del que la vive y descubrir algo al salir de la sala.

Detalles mágicos: Los ojos cristalinos y únicos de la actriz de mayor edad, zapatos negros de charol brillante, calcetines pintados y las luces interiores de la botarga con forma de casa…. Si quieres saber a qué nos referimos, no te pierdas Nada siempre, todo nunca, que se presenta a partir del 3 de mayo y hasta el 14 de junio, todos los miércoles a las 21:00 en el Cine Tonalá (Tonalá 261, Roma Sur, CDMX).

Aquí les dejamos el programa en el cual entrevistamos a la directora de la obra: Mariana Gándara.