Entrar al Museo Nacional de Arte, ya es por sí misma una actividad melancólica. Sus muros, las historias de sus pasillos, el desgaste de las escaleras y cada una de sus piezas nos plantan frente al pasado de forma inmediata, al pasado glorioso del edificio que hoy veneramos y del cual somos parte; un museo que nos señala que la historia de la ciudad es nuestra y nosotros somos seres sociales, resultado de lo que dicho edificio ha visto pasar alrededor y al interior de él.

No obstante, este texto no es acerca del sentimiento de anhelo, ni de aprehensión ante esa sensación, sino de Melancolía, la exposición temporal que se presenta desde el 5 de abril y hasta el 9 de julio, cuyos diálogos recuerdan las diferentes etapas que ha tenido tanto el arte en México como la colección y la finalidad de este museo.

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En Melancolía, las salas son frías, azules y grises, en ellas podemos ver obras que abordan el tema de la melancolía desde distintas visiones: la religión, la sociedad, la familia, el amor, la tristeza, el despego, la soledad, resaltando la esencia de lo mexicano ante este sentimiento.

La curaduría es excepcional, las obras interactúan entre ellas, una pieza te lleva a otra y con un poco de referencias podemos crear nuestra propia interpretación. Si tenemos conocimientos sobre la historia del arte, la exposición es muy nutritiva, sin embargo; si no los tenemos, podemos dejarnos guiar por los textos y por los lugares a los que nos lleva la exposición, que más que sitios concretos, son espacios en nuestra memoria que se visitan a través de la empatía experimentada frente a cada pieza.

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Desde enfrentarnos con la muerte, la sensación de soledad, de aprehensión u otro, cada sala nos lleva a distintas emociones donde claro, si tenemos un playlist melancólico nos hará llorar, si estamos en un estado de ánimo bajo, nos bien acompañará en el trayecto, o de lo contrario, la contemplación será un buen aliado.

Además, hay actividades que permiten que interactuemos en soledad; el leer un poema, escuchar una pista u observar una película, son pequeños momentos dentro de la exposición, que nos acercan al yo interno y nos dan unos minutos de reflexión.

La exposición cuenta con más de 130 obras, de artistas como Cristóbal de Villalpando, Leonora Carrington, Diego Rivera, Germán Gedovius, Rufino Tamayo, entre otros.

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La muestra se puede visitar de martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs en Tacuba 8, Centro Histórico, Ciudad de México. No hay que olvidar que los domingos es gratis y podemos entrar todos por igual.

Es una exposición donde la sensación de pérdida se hace presente y hace que nos preguntemos ¿qué hemos perdido como sociedad, como hermanos, como amigos, como seres humanos? ¿qué nos une? La melancolía puede ser la clave ante tantos vacíos en los que solemos caer una y otra vez.