«El Estado mexicano comprende la gravedad y el carácter pluriofensivo de este delito que atenta contra
la libertad personal, la integridad física y, en ocasiones, incluso contra la vida,
y que impide el acceso a la justicia de las víctimas y de sus familiares.
Por ello, ha intensificado sus esfuerzos para combatir
la desaparición forzada de personas». 
– Estado Mexicano ante la ONU

Hay una realidad que no podemos negar, ante la situación de guerra que vive nuestro país nos hemos acostumbrado a la violencia, la hemos normalizado, hemos escuchado muchas veces la numeralia sobre los desaparecidos y los muertos de la llamada guerra del narcotráfico… 100 mil, 40 mil, 20 mil, nos acostumbramos a los números. Es más fácil lidear con los números que con las historias.

Geografía del dolor es un proyecto que busca recuperar algunas de esas historias, presentándolas en cortometrajes de alrededor de 10 min y divididas por estados. Las familias escriben dos cartas postales: una contando la historia y la otra dirigida al integrante de su familia que ha sido desaparecido o asesinado. La constante en estas historias: la impunidad.

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Según dio a conocer la PGR, basado en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), hasta la fecha hay 22,322 personas desaparecidas, además de 22,732 homicidios a nivel nacional en el 2014 según el INEGI. Cada una de las historias lleva por nombre algún sentimiento: mutilación, miedo, desconsuelo, negligencia, esperanza, ausencia, incertidumbre, justicia, dolor; aquél que prevalece en la familia.

Desde que Enrique Peña Nieto tomó la presidencia pareciera que las desapariciones y las muertes salieron de los encabezados de las noticias, pero la verdad es que los números no descienden. En los primeros 6 meses de su gobierno desaparecieron 16,000 personas. Este año se contabilizaron 5098 casos de desaparición, siendo el año con el mayor número de casos denunciados en la historia del país.

En Geografía del dolor vemos la impotencia que sufren las familias ante los escasos esfuerzos del gobierno. La mayoría emprenden una búsqueda personal, pero sufren desde el primer día amenazas e intimidación, advertencias de que no tienen por qué ‘levantar el polvo’, o les puede ir peor. Las mismas fuerzas policíacas (municipales) dicen que ellos no tienen control, que no pueden buscar a las personas, los únicos que se atreven son los marinos o los militares.

La mayoría de estas personas fueron desaparecidas no en su estado de origen, sino en el tránsito de algún otro, como lo son Coahuila y Tamaulipas, este último es el estado con más desapariciones en el país (13.25 por cada 100 mil habitantes y 4,875 desapariciones denunciadas entre 2011 y 2014). Guerrero es el estado con mayor homicidios por habitante: 29 por cada 100 mil cuando en promedio a nivel nacional es de 8.85.

Las fallas del sistema permiten que pasen 72 horas antes de registrar a una persona como desaparecida esto lleva a que se borre el rastro que localizar a la persona. Este proyecto es una Geografía del dolor de la sociedad civil, de las familias que viven en la incertidumbre sobre si su ser querido se encuentra con o sin vida, sobre si las fuerzas armadas tuvieron o no algo que ver, pero sobretodo gente que se encuentra completamente desposeída de influencias, amenazada y arrinconada, sin encontrar instancia gubernamental a la cual acudir para ser tomados como historias y personas, y no como un número más.

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Estos cortometrajes nos regresan a la parte humana, al escuchar al otro, su historia, su dolor, vincularnos con su impotencia y su enojo frente a la situación que vivimos. Un escenario que aunque a algunos de nosotros no haya vivido, la herida que deja en la sociedad civil es demasiado profunda.

Sí, los números son más fáciles que las historias, por eso Geografía del dolor se presenta como un desahogo para estas familias, el rehacer un mapa que no hable de números o efectivos armados, sino de historias, una geografía más real y una oportunidad para nosotros de sentir sus historias y revertir la normalización de la violencia que sin darnos cuenta se fue integrando en nuestra sociedad, regresarle su caracter de ultrajante a la situación. Aquí pueden ver todos los cortometrajes.