«¿Pero, quién se atrevió a herirte? —gritó el Gigante—. Dímelo, para tomar la espada y matarlo.
¡No! —respondió el niño—. Estas son las heridas del Amor.

¿Quién eres tú, mi pequeño niñito? —preguntó el Gigante, y un extraño temor lo invadió, y
cayó de rodillas ante el pequeño.

Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:
Una vez tú me dejaste jugar en tu jardín; hoy jugarás conmigo en el jardín mío, que es el Paraíso.
El gigante egoísta». –Oscar Wilde

Perdidos entre la lluvia y la niebla, asentados en un panorama gris colmado por el desamparo, los pequeños se encuentran olvidados en un sistema social fracturado e ineficiente. El consumo y la remuneración son la “plataforma” para alcanzar el tan anhelado “éxito” que desde niño se aprehende, muchas veces alejado de la entrañable inocencia e imaginación que apenas gatea en un ambiente moldeado para volar.

La directora estadounidense, Clio Barnard, realiza su primer largometraje de ficción con una emancipada adaptación del cuento The selfish giant, del poeta y dramaturgo Oscar Wilde, trasladada a la época actual en un poblado al norte de Inglaterra.

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La  narrativa de la cinta se convierte en una sencilla representación de la amistad, el cariño y la fidelidad envuelta en un panorama hostil, desolado y de pobreza. Motivados por el entorno violento del lugar, el sistema educativo ineficaz, las familias disfuncionales y la pobreza, Arbor (Conner Chapman), por cierto con una magnífica actuación, y Swifty (Shaun Thomas) se olvidan de la escuela y sus responsabilidades para crecer en el mundo laboral bajo las órdenes de un comerciante de chatarra que les propina algunas monedas a cambio de trabajo, sin importar lo peligroso o poco saludable que este resulte.

A pesar de su corta edad, Arbor  adopta comportamientos de adulto y maneja sus relaciones a partir de lo que le sea más conveniente, pasando por encima de los demás, actuando con crueldad y arriesgando la fiel relación que tiene con su sensible amigo Swifty, jugando siempre en la frontera de la vida y la muerte.

El gigante egoísta se puede ver en la plataforma de filminlatino.mx